Tras años marcados por la incertidumbre regulatoria y la crisis energética, 2025 se consolida como un año de recuperación y mayor seguridad para el sector de la calefacción, impulsado por la clarificación normativa europea y por la evolución hacia un modelo multitecnológico. Este jueves, 12 de marzo, FEGECA ha presentado su informe anual sobre el Sector de la Calefacción en 2025, en el que se destaca que el mercado alcanzó una facturación de 965 millones de euros, confirmando una tendencia positiva y un escenario más estable para consumidores y empresas.
Un año marcado por la seguridad normativa
Uno de los hitos más relevantes de 2025 ha sido la publicación de la guía de interpretación de la Comisión Europea sobre la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD, por sus siglas en inglés), que aclara un aspecto clave para el futuro del sector: lo que define si una caldera es de combustible fósil no es la tecnología utilizada, sino la energía empleada. El propio documento de la Comisión afirma que “es el combustible que se utilice en la caldera (…) el que define si debe considerarse o no una caldera de combustible fósil”.
Esta afirmación elimina la incertidumbre sobre una posible prohibición de las calderas y aporta seguridad normativa a los consumidores, diferenciando claramente entre tecnología y energía. Así, se demuestra que las calderas que funcionan con combustibles renovables están alineadas con los objetivos de descarbonización, reforzando su papel en el futuro energético de los hogares y los consumidores.
Las calderas de condensación: protagonistas del mercado de reposición
El informe confirma que las calderas de condensación siguen siendo la primera opción en el reemplazo de equipos y en edificios ya construidos. En 2025, sus ventas han mostrado una evolución especialmente positiva:
- Calderas murales: de 276.000 a 293.000 unidades (+6,16%)
- Calderas de pie: de 22.000 a 25.000 unidades (+13,64%)
Este crecimiento está directamente relacionado con la claridad normativa aportada por la Comisión Europea, que ha permitido que estas tecnologías sigan siendo vistas como una buena opción para descarbonizar los edificios.
Un modelo multitecnológico para una transición realista
El informe de FEGECA y las conclusiones del evento reafirman que la transición energética no puede basarse en una única tecnología, sino en una combinación equilibrada que tenga en cuenta las características del parque residencial español y las realidades concretas de cada hogar.
Este enfoque multitecnológico permite avanzar hacia la descarbonización sin comprometer la accesibilidad económica ni la adaptación de edificios antiguos ya existentes.
Por ello, la transición energética de los hogares necesita rigor técnico, neutralidad tecnológica y soluciones que se adapten a los consumidores, que deben estar en el centro del debate. Desde la AESAH seguiremos trabajando en esta vía para avanzar hacia una transición energética eficiente, accesible y justa.

