El Banco de Energía es una iniciativa promovida por la Fundación Energía Responsable y WET (Women in Energy Transition), dedicada a reducir la pobreza energética a través de un sistema similar al de los bancos de alimentos. La iniciativa busca ayudar a familias vulnerables afectadas por la pobreza energética para acceder a energía. 

Desde la Alianza por una Energía Sostenible y Accesible en el Hogar hablamos con Isabel Jiménez, presidenta de Fundación Energía Responsable, y Ana Gálvez, profesional del sector energético desde hace más de dos décadas, sobre cómo opera esta organización y de qué manera defiende una visión que defiende una transición energética sin dejar a nadie atrás. 

P: ¿Qué buscan conseguir con el Banco de Energía la Fundación Energía Responsable y WET? 

R: El proyecto Banco de Energía promueve la participación, la implicación y la colaboración de cualquier empresa del sector energético, pero también ayuntamientos, diputaciones, entidades del tercer sector… Es una iniciativa similar a los bancos de alimentos y tiene como objetivo reducir la pobreza energética de las familias vulnerables a través de un sistema organizado y estructurado de ayuda. Las donaciones pueden ser de cualquier tipo de energía. 

Por su parte, la Fundación Energía Responsable es una entidad sin ánimo de lucro que lucha contra la pobreza energética. También, realizamos acciones para la inclusión laboral de personas con discapacidad en el sector energético y otras acciones sociales y ambientales. Y, desde hace más de 3 años, estamos colaborando y formando parte de Club WET. 

P: ¿Qué retos identificáis de cara a los próximos años para seguir avanzando en la lucha contra la vulnerabilidad energética y hacer llegar la energía a todos los hogares sin dejar a ninguno atrás?   

R: El principal reto es entender las diferentes casuísticas que nos encontramos en todo el territorio español, teniendo en cuenta factores como la crisis de la vivienda, que impacta de lleno en la pobreza energética, el cambio climático y el incremento de las temperaturas. Y las necesidades tan diferentes que encontramos en entornos rurales y urbanos, por poner un ejemplo. Es indispensable ofrecer soluciones adaptadas teniendo en cuenta las distintas necesidades que vamos identificando y que son diferentes, como os decíamos, en las distintas regiones y los distintos entornos.  

P: ¿Podéis explicarnos los casos en los que habéis trabajado con calderas? 

R: Desde el inicio, mayoritariamente, los casos en los que hemos tenido que ayudar con este tipo de recursos de calderas han sido personas mayores solas, familias monomarentales y familias, en general, con menores. En este tipo de casos, esos perfiles ni se podían plantear muchas pagar la factura de luz y gas. Mucho menos, se podían plantear renovar o adquirir una caldera cuando se les había roto. Creemos que es un tema básico que tenemos que garantizar y que, desde el proyecto del Banco de Energía, tenemos que seguir impulsando. 

P: La AESAH defiende que la descarbonización debe construirse sin dejar a nadie atrás. ¿Cómo puede contribuir una iniciativa como el Banco de Energía a que la transición energética también tenga un impacto social positivo?   

R: También desde WET, creemos que la transición ecológica debe ser justa o no podrá ser sostenible. Esta es la motivación que nos llevó a trabajar para paliar la pobreza energética y establecer la estrecha colaboración con Fundación Energía Responsable, muy al comienzo de nuestra historia en el 2022. Precisamente el modelo de Banco de Energía -que involucra a distintas entidades, compañías, administraciones públicas, organizaciones benéficas y permite la donación de distintos activos energéticos y económicos a las personas que lo necesitan- es un mecanismo que creemos que contribuye claramente a esta transición energética. Para nosotros, el mensaje más importante es crear alianzas e involucrar a todo el ecosistema vinculado al mundo de la energía. 

P: En muchas ocasiones el debate sobre la transición energética se centra en las tecnologías. ¿Creéis que es igual de importante poner el foco en las personas y en sus necesidades?    

R: Es realmente importante poner el foco en las personas y en sus necesidades. Desde Fundación Energía Responsable, creemos que el foco deben ser las personas, porque la transición energética puede ser muy tecnológica, puede tener mucha innovación… pero si no somos capaces de acercar esa transición energética a las personas, no lo van a entender. El foco de todo el modelo deberían ser las personas. No nos olvidemos.

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