Hace un año nacía la Alianza por una Energía Sostenible y Accesible en el Hogar (AESAH) con un objetivo claro: situar a los consumidores en el centro de la transición energética y defender un modelo de descarbonización de los edificios eficiente, realista y que no deje a nadie atrás.
Para lograrlo, la AESAH ha reunido a los distintos actores de la cadena de valor de la calefacción y el ACS con la visión compartida de promover una transición energética basada en la pluralidad y la neutralidad tecnológica, impulsando soluciones adaptadas a la realidad de los hogares y facilitando que los consumidores puedan afrontar este proceso con información clara y rigurosa.
Colaboración con las administraciones
Durante este primer año de actividad, la AESAH ha mantenido una intensa agenda institucional para trasladar la importancia de una transición energética viable para todos los hogares.
Uno de los principales ejes de trabajo ha sido el diálogo con las administraciones públicas. En este tiempo hemos compartido propuestas, diagnósticos y reflexiones con administraciones de distintos territorios, entre ellos la Xunta de Galicia, el Institut Català d’Energia (ICAEN); la Dirección General de Transición Energética y Economía Circular de la Comunidad de Madrid; el Ente Vasco de la Energía; la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha; el Principado de Asturias y la Junta de Castilla y León.
A ello se suman los diferentes encuentros mantenidos con el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, fundamentales para seguir trasladando la realidad del parque residencial español y la necesidad de impulsar una descarbonización adaptada a las distintas realidades territoriales y sociales.
Un espacio para el diálogo y la pluralidad tecnológica
La presentación pública de la AESAH, celebrada hace un año bajo el título de “Hacia la descarbonización justa de los hogares españoles”, marcó el inicio de una conversación que sigue muy activa.
Durante aquel encuentro, organizado junto a Europa Press y celebrado en Madrid, representantes institucionales conversaron sobre la neutralidad climática en los hogares sin dejar a nadie atrás, empleando todas las herramientas disponibles.
Se pusieron sobre la mesa dos ideas clave. Por un lado, la necesidad de abordar la descarbonización desde la pluralidad tecnológica. Desde el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana se señaló que “apostando únicamente por una sola tecnología, no vamos a llegar a los objetivos”, destacando la importancia de contar con diferentes soluciones para responder a la diversidad del parque residencial español.
Por otro lado, desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico se recordó que la normativa europea no prohíbe tecnologías concretas y que el foco debe situarse en la reducción de, no en la prohibición de soluciones accesibles y ya funcionales.
Estos principios han guiado buena parte de la actividad de la AESAH durante estos primeros meses: promover una transición energética que aproveche de forma plural y neutral todas las soluciones capaces de contribuir a la descarbonización de forma eficiente, asequible y adaptada a cada hogar.
Combatir la desinformación y aportar claridad
Uno de los principales desafíos a los que se ha enfrentado el sector durante este periodo ha sido la proliferación de mensajes confusos, inexactos e incorrectos sobre el futuro de la calefacción en los hogares.
La publicación de la nueva Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD) generó incertidumbre entre muchos consumidores, especialmente en torno al futuro de las calderas y a las opciones disponibles para descarbonizar las viviendas.
Desde la AESAH hemos trabajado junto a administraciones, sociedad civil y medios de comunicación para aportar claridad y rigor a este debate, actuando como fuente de rigor en artículos explicativos en Demócrata o Energy News, entre otros. La posterior publicación por parte de la Comisión Europea de una guía interpretativa de la Directiva confirmó la importancia de diferenciar entre las tecnologías y las fuentes de energía que las alimentan, aclarando que la normativa no prohíbe tecnologías concretas y respaldando la visión de la AESAH.
La lucha contra la desinformación y la difusión de información rigurosa y fiable seguirán siendo una prioridad para la Alianza.
Los consumidores en el centro de la transición energética
Si hay una idea que ha acompañado a la AESAH desde su nacimiento es que la transición energética debe construirse pensando en los consumidores.
Durante el acto de presentación de la Alianza, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) puso de manifiesto la necesidad de acompañar a los ciudadanos en este proceso, ofreciendo información clara y facilitando la toma de decisiones en un momento de gran transformación para los hogares.
Desde la AESAH compartimos plenamente esta visión. Los consumidores son quienes deberán decidir cómo adaptar sus viviendas, realizar inversiones y elegir las soluciones que mejor se ajusten a sus necesidades en función de sus realidades.
La transición energética será más eficaz cuanto mejor responda a las circunstancias reales de los hogares y cuanto más acompañados se sientan los ciudadanos durante este proceso.
Seguir avanzando
Este primer año ha servido para consolidar a la AESAH como un actor de encuentro, diálogo y reflexión sobre el futuro energético de los hogares.
Los retos que tenemos por delante siguen siendo importantes. La descarbonización del parque residencial exigirá reforzar la colaboración entre administraciones, empresas y consumidores, impulsando más información y más diálogo.
Desde la AESAH seguiremos trabajando para avanzar hacia hogares más sostenibles, eficientes y accesibles, promoviendo una transición energética que combine realismo, pluralidad tecnológica y atención a las necesidades de los consumidores.
Porque en este primer aniversario podemos afirmar que la transición energética conseguirá sus objetivos si conseguimos que llegue a todos los hogares.

