La Alianza por una Energía Sostenible y Accesible en el Hogar (AESAH) ha iniciado una ronda de contactos con las comunidades autónomas con el objetivo de impulsar una transición energética justa, realista y adaptada a la diversidad del parque residencial en España.

A través de esta serie de diálogos, la Alianza busca defender una transición energética en el ámbito residencial que sea eficiente. Para ello, es necesario que las políticas públicas tengan en cuenta la diversidad del parque de viviendas existente en España y la realidad socioeconómica de los hogares en sus distintos territorios.

La colaboración con las administraciones públicas es esencial, ya que así se pueden diseñar e impulsar políticas realistas. Así, el diálogo con las distintas comunidades autónomas permite trasladar propuestas concretas que favorezcan una descarbonización de los hogares accesible y adaptada a cada contexto y consumidor.

Creando espacios de colaboración

Durante los últimos meses, la AESAH ha compartido espacios de diálogo con distintas administraciones con el objetivo de presentar su proyecto y contribuir a la descarbonización de las viviendas de cada territorio, entendiendo su contexto concreto.

En este marco, ha mantenido una reunión con Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible de la Junta de Castilla-La Mancha, y su equipo, con el objetivo de avanzar en la colaboración entre ambas instituciones y asegurar la descarbonización justa e inclusiva del parque de viviendas en la región.

Durante el encuentro, han asegurado compartir los mismos objetivos que persigue la AESAH, afirmando que «tanto las empresas como las administraciones y los ciudadanos, deben tener acceso a una energía limpia que sea económica y que, en paralelo, permita contribuir a la descarbonización de Castilla-La Mancha reduciendo las emisiones de CO2 a la atmosfera».

Además del Gobierno de Castilla-La Mancha, la AESAH también ha tenido la oportunidad de reunirse a lo largo de 2025 con representantes de otras comunidades autónomas, como el País Vasco o la Comunidad de Madrid, consolidando así un diálogo con administraciones de todo el territorio.

Un enfoque plural para los hogares españoles

Para impulsar a los hogares hacia un futuro sostenible y accesible, todos los agentes implicados deben contar con información veraz sobre las renovaciones, sus beneficios reales y las opciones disponibles. 

Las calderas de condensación permiten alcanzar niveles de eficiencia cercanos al 100% y reducciones de consumo de hasta el 30% respecto a equipos convencionales, con costes de sustitución muy inferiores a los de otras alternativas. Además, su compatibilidad con combustibles renovables, como el biometano, el bioGLP o los combustibles líquidos renovables, permite una descarbonización progresiva e inmediata, sin necesidad de sustituir masivamente instalaciones ni infraestructuras existentes, una cuestión esencial en procesos de rehabilitación.

España cuenta con un elevado potencial para la producción de combustibles renovables. En el caso del biometano, el potencial estimado permitiría cubrir el 100% del consumo doméstico de gas natural, mientras que en combustibles líquidos renovables el país se sitúa entre los principales productores europeos de cara a 2030. Estas alternativas permiten reducciones medias de emisiones de CO2 superiores al 80%, lo que permitiría el avance hacia una mejor calidad del aire.

Además, es importante considerar las limitaciones técnicas, económicas y sociales de una electrificación total del calor en los hogares. Más del 66% de las viviendas se encuentran en edificios en altura, donde la sustitución completa por bombas de calor resulta muy complicada o inviable, especialmente en zonas climáticas frías. A ello se suma una clara preocupación de los consumidores por los costes: la mayoría de los hogares no está en condiciones de asumir inversiones elevadas para cambiar su sistema de calefacción. Por todo ello, ese esencial que las políticas públicas de rehabilitación energética adopten un enfoque tecnológicamente plural, basado en criterios de coste-eficiencia y viabilidad real, reconociendo el papel de las calderas eficientes y los combustibles renovables como parte de la solución para descarbonizar el parque residencial. Así, se avanza hacia una transición energética que proteja a los hogares más vulnerables, para que nadie quede atrás en el proceso.